domingo, 16 de noviembre de 2008

PREVENCIÓN Y TRATAMIENTO DE CUADROS DE ESTRÉS POR TERRORISMO




terrorismoEl autor revisa los estudios que están siendo realizados en los últimos años con la globalización del terrorismo. Se describe la epidemiología de los cuadros que se han producido han en el mundo en los individuos sometidos a amenazas y en los expuestos directa o indirectamente a ataques. Enumeran las intervenciones preventivas y terapéuticas que se han propuesto y que no siempre tienen una eficacia probada o que incluso pueden ser perjudiciales.La generalización del terrorismo en el mundo ha producido en los individuos sometidos a amenazas y en los expuestos directa o indirectamente a ataques, la aparición de cuadros con algunas características particulares que están siendo más estudiadas en los últimos 10 años y que permiten realizar algunas propuestas preventivas y terapéuticas y que revisamos a continuación. falta de concentración, etc. Es frecuente la aparición o reagudización cuadros de ansiedad, depresión y abuso de substancia Un cuadro de evolución subaguda, el llamado estrés postraumático fue reconocido por la Asociación Psiquiátrica Americana en el DMS III por la presión de los grupos de excombatientes de la guerra de Vietnam. Para su diagnóstico se requieren, como se ha visto en otros capítulos, diversos criterios de inclusión. No se ha tratado en ellos, sin embargo, de otros problemas con tendencia a la cronicidad, que comienzan a aparecer más tarde entre los damnificados y que producen sufrimientos elevados en los pacientes y su entorno y ambivalencias en los administradores de la salud: los cuadros llamados “facticios” y de “simulación” que anteriormente fueron denominados como “neurosis de renta”

En la Primera Guerra Mundial, los síntomas que presentaron los soldados en las trincheras persistieron, en ocasiones, durante mucho tiempo, originando a veces problemas crónicos por los que los portadores recibían de por vida una pensión por parte del Estado. En los años 50, fue notable el aumento de las solicitudes de indemnización económica tras accidentes de trabajo y sin clara justificación orgánica. Tras las Guerras de Vietnam, de la del Golfo y recientemente de los grandes atentados terroristas en distintos países las


incapacidades por causas psíquicas han alcanzado cifras alarmantes. En


todas esas circunstancias se observa frecuentemente una tendencia a la


obtención de una indemnización, una renta u otro tipo de beneficio. Los


hombres de leyes, forenses, médicos militares, etc., comenzaron a


preocuparse por el desenmascaramiento de entre ellos de algunos sujetos


simuladores


2. EPIDEMIOLOGÍA




















2.1. Prevalencia




5.2 millones de norteamericanos sufren cada año de EPT (Henry, 2007)


Tras el 11 S apareció un aumento de la prevalencia de estos cuadros en la


ciudad más afectada, Nueva York (11,2%), especialmente en niños (28,6%


síntomas ansiosos depresivos (Hoven, 2005)) y adolescentes (7,4% en el


Bronx (Calderoni, 2006)). Los factores que se detectaron como predoctores


fueron : Pérdida interpersonal, proximidad de la catástrofe y dependencia


previa al alcohol (Hasin,2007). En estudios realizados en la misma época en


otros lugares no expuestos directamente la prevalencia era menor : EEUU


(4%); Washington (2,7%) (Schlenger,2002). Otros estudios realizados en el


Reino Unido y en Irlanda dan resultados semejantes.


El 14.4% de los expuestos en Israel a 4 años ininterrumpidos de


acciones terroristas mostraron síntomas de EPT. La etnia árabe, el ser


inmigrante y un nivel menor de educación fueron predictores de su aparición


(Bleich, 2006 ) y en cambio la religiosidad, y la cohesión social mejoraban la


resiliencia y disminuían la prevalencia (Kaplan, 2005) . En otro trabajo se halló


que un tercio de los civiles expuestos, tanto directamente como indirectamente


a terrorismo crónico en Israel, presenta. En una investigación de Miguel-Tobal y


sus colaboradores tras el atentado del 11 de marzo de 2004 en Madrid, la


frecuencia de estrés postraumático entre la población fue menor ban niveles


elevados de PTSD o algunos síntomas del trastorno(Shalev, 2006) .


2.2. Factores protectores


Algunos factores biológicos y psicosociales disminuyen la vulnerabilidad


ante el estrés y son considerados como elementos de “Resiliencia” (Southwick,


2005).


En premier lugar se ha afirmado que el estado de los neurotransmisores


influye en la homeostasis y por lo tanto en la resiliencia ante el estrés. Por













ejemplo , los receptores proliferadores de la Peroxisome (PPARs) mitigan la




inflamación asociada a los traumatismos cerebrales (Kapadia, 2008; el aporte


de ácidos grasos Omega-3 (Wu, 2007; Molteni, 2004) y el ejercicio


físico(Griesbach, 2004) equilibran los niveles del factor neurotrófico cerebral


(BDNF) y restauran la homeostasis tras traumas cerebrales. Lo mismo se ha


dicho de la Serotonina ( receptor 5-HT1A , polimorfismos del gene


transportador del 5-HT ), la noradrenalina (receptores alpha-2 adrenérgicos,


neuropéptideoY, polymorfismos del gene alpha-2 adrenérgico), la Dopamina.


La Hormona liberadora de la corticotropina (CRH), la dehydroepiandrosterone


(DHEA), el cortisol y los receptores CRH. Lamentablemente, todavía no se


puede aconsejar su utilización para los casos que nos ocupan.


Por otra parte se han descrito algunos rasgos psicológicos que


favorecen la resiliencia: Optimismo, humor, flexibilidad cognitiva , estilo


cognitivo explicativo, aceptación, religiosidad/espiritualidad, altruismo, apoyo


social, estilos de afrontamiento , ejercicio, etc


Finalmente, las experiencias previas si han sido exitosas pueden mejorar


la capacidad de enfrentarse a situaciones estresantes, lo que ha llevado a


utilizar en la preparación de las personas que van a enfrentarse a ese tipo de


circunstancias, técnicas de “inoculación de estrés”, en forma semejante a las


vacunaciones para enfermedades infecciosas.


3. LOS SÍNTOMAS Y SU EVALUACIÓN


En ocasiones, los síntomas no son directamente de EPT sino que


aparecen bajo la forma de otros síndromes como síndrome de estrés agudo,


depresión, reacciones de duelo complicado , abuso de substancias ,


empeoramiento de la salud física, miedo, ansiedad, hiperexcitabilidad


fisiológica , somatización, descontrol de la rabia, incapacidad funcional, e


interrupción o regresión en el desarrollo infantil (Murthy, 2007)















Existen numerosos instrumentos de evaluación(tabla 1)


Tabla 1. Instrumentos de evaluación






















Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders, Revised Third




Edition diagnosis of PTSD





























Clinician Administered PTSD Scale Part 2 (CAPS-2)




















The Harvard Trauma Questionnaire (HTQ) (Transcultural)




















PCL-T, a 17-item PTSD checklist (NIH)




















Posttraumatic Stress Disorder (PTSD) Checklist




















Stanford Acute Stress Reaction Questionnaire




















Kaplan´s semistructured interview and questionnaire survey






















Connor-Davidson Resilience Scale (CD-RISC).




4. EVITAR LA APARICIÓN DE SÏNTOMAS TRAS UN TRAUMA AGUDO O


CRÓNICO


Se ha considerado importante como factor preventivo el apoyar a las


comunidades afectadas para lograr apoyo social sólido con guías de


intervención para trabajadores psicosociales (de Zulueta, 2007). La actuación


se debe hacer preferentemente sobre grupos vulnerables (mujeres, viudas,


niños, ancianos, minusvalidos), y sobre aquellas personas que tras el trauma


quedan con dolores crónicos, pérdidas de partes corporales y pérdidas de


seres queridos (Murthy, 2007)


El beta-bloqueante propranolol, reduce la consolidación de la memoria


emocional cuando se administra inmediatamente después del trauma psíquico


y resulta también un buen profilático si se aplica en personas que van a verse


sometidas a circunstancias muy estresantes. Sin embargo, esta técnica ha sido


puesta en entredicho por consideraciones éticas y clínicas (Henry, 2007).






Acciones esporádicas de aconsejamiento no parecen ser útiles. Así

















los síntomas de ansiedad, depresión y EPT no disminuyeron significativamente


respecto a un grupo control con aconsejamiento interpersonal y un gran


porcentaje de los sujetos abandonaron la experiencia (Holmes, 2007), lo que


sería un obstáculo si se pretendiera realizar intervenciones múltiples


generalizadas como prevención


Sin embargo, un estudio casi controlado sobre un programa de dos






meses en escolares














"Overshadowing the Threat of Terrorism"


mejoró todos los




síntomas (Holmes, 2007)


5.TRATAMIENTO DEL ESTRÉS POSTRAUMÁTICO


Las recientes catástrofes del 11-S, el 11 M etc. han condicionado que


se generen y que salgan a la luz un número hasta ahora desconocido de estos


cuadros. Ello ha hecho que se intenten numerosas aproximaciones






terapéuticas cuya eficacia resumimos aquí de acuerdo con el














(


J. Clinical






Evidence














)


(Tabla 2)




(Tabla 2) TRASTORNO POR ESTRÉS POSTTRAUMÁTICO:


INTERVENCIONES






(modificado de Clinical Evidence















)








PREVENCIÓN




















Probablemente beneficioso






-Terapia cognitivo conductual de


epsisodios múltiples


-Terapia de exposición prolongada




















Improbable que sea






















Eficacia desconocida








-















Aconsejamiento de apoyo




-Manejo de afectos


-Psicoterapia psicodinámica


-Hipnoterapia


-Programas de hospitalización






-Psicodrama























beneficioso






-Intervenciones psicológicas de


episodio único (“debriefing”)












TRATAMIENTO






















Beneficioso-








-















Terapia cognitivo-conductual




-Terapia de exposición































Probablemente beneficioso








-













Desensibilización por movimientos












-















Sertralina




-Otras medicaciones (fluoxetina,


brofaromina, amitriptilina,


lamotrigina,


benzodiazepinas,


antipsicóticos,


carbamazepina,.


imipramina, phenelzina)





















6. EVITAR APARICIÓN TRAS TRAUMA






De Zulueta (de Zulueta, 2007) considera al Estrés Post Traumático


(EPT) como una de las más importantes manifestaciones del desarreglo del






sistema de apego













humano, consecuencia de la violencia de




masas. Esta concepción ayuda a categorizar mejor las orientaciones


preventivas y terapéuticas. En efecto, como la vulnerabilidad al estrés


postraumático parece transmitirse genéticamente a través de la organización


psicobiológica del sistema de apego de los padres, será necesario apoyar a


las comunidades afectadas con un apoyo social sólido. El autor propone guías


de intervención especialmente para los trabajadores psicosociales que deben


ser cuidadosamente formados y supervisados. Es responsabilidad de los


políticos el proporcionar los medios para ello.















Se ha visto que las técnicas de orientación cognitiva son eficaces para


reducir la morbilidad tras grandes traumas psíquicos. Sin embargo, los


síntomas de ansiedad, depresión y EPT no disminuyeron significativamente


respecto a un grupo control (8) cuando se realizan actuaciones de


aconsejamiento interpersonal únicas, aisladas, después del trauma. Se han


realizado estudios controlados y Revisiones Cochrane sobre la utilidad de estas


intervenciones (Tabla 3).


Tabla 3. Datos aportados por estudios recientes sobre las intervenciones


psicológicas en el EPT.






















La terapia cognitivo/conductual breve




- Sijbrandij: La terapia cognitivo/conductual breve es útil en la


depresión concurrenteal EPT






























Psychological debriefing

en sesión única






















Knobler, 2007: Debriefing para estudiar las circunstancias del




suceso





























Sijbrandij , 2006: no es útil






















Revisión de Aulagnier, 2004: 8 estudios no mostraron ningún




efecto; 3 efecto negativo y 1 positivo sobre depresión, ansiedad y


consumo de alcohol. Puede retrasar el diagnóstico y el


tratamiento































Revisión de Wessely, 2001: En 8 estudios no demostró ser útil y




su realización obligatoria debe cesar.































Rose, 2002 (Cochrane) en 11 estudios no demostró ser útil y su




realización obligatoria debe cesar.





























Revision de van Emmerik, 2002: no mejoró los síntomas


Fuente






José Guimón (catedrático de psiquiatría de la Universidad del País Vasco)













Avances en Salud Mental Relacional / Advances in relational mental health


Vol. 7, núm. 2 – Agosto 2008


Órgano Oficial de expresión de la Fundación OMIE



Revista Internacional On-Line / An International On-Line Journal




























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1. EVOLUCIÓN HISTÓRICA


Se sabía desde antiguo que, ante determinadas catástrofes, aparecían cuadros psíquicos agudos (amnesia, parálisis, cegueras, sorderas, etc.), que fueron denominados «neurosis de terror», «neurosis de guerra», “sinistrosis” y «neurosis de miedo» y que se incluyeron en las llamadas “neurosis traumáticas”. como "tipos de neurosis donde la aparición de los síntomas es consecuencia a un choque emotivo, a una situación donde el sujeto ha sentido su vida amenazada". Se puede manifestar, desde el momento del choque, por una crisis ansiosa paroxística, pudiendo provocar estados de agitación, de estupor o de confusión mente. Su evolución posterior, las más de las veces, después de un intervalo libre, permite distinguir esquemáticamente dos casos:


a) El traumatismo actuaría como elemento desencadenante, revelador


de una estructura neurótica pre-existente.


b) El traumatismo jugará un papel determinante en el contenido mismo


del síntoma (sueños repetidos, “flash back”,etc.), que aparecería como una


tentativa por abrigarse en el trauma; una fijación al trauma se acompaña de






una inhibición más o menos generalizada de la actividad del sujeto, con fatiga ,